Un juego de ordenar, tranquilo. Las probetas tienen capas de color revueltas y hay que poner orden: cada probeta debe acabar vacía o llena de un solo color. Un clic elige la probeta de la que viertes y el segundo dice adónde. Puedes verter en una probeta vacía o sobre una capa superior del mismo color, y se mueve de una vez toda la serie superior de ese color, tanto como quepa.
Dos costumbres evitan el bloqueo. Primero, haz los vertidos que unen dos series del mismo color: nunca hay que deshacerlos y cada uno acerca el final. Segundo, conserva una probeta vacía todo lo que puedas. Una probeta vacía es la única jugada que queda cuando ninguna capa superior coincide, y gastarla en una sola capa es la forma más habitual de bloquear el puzle.