La fila de abajo queda por debajo de las teclas base y algo a la derecha. El dedo baja, la mano no.
a → z s → x d → c f → v y b
Es la más incómoda de las tres filas: el dedo tiene que doblarse y el meñique es el que más lejos tiene que ir. Aquí es justo donde aparece la tentación de mirar abajo o de coger una tecla con el dedo que no toca. Un dedo equivocado que se asienta hay que desaprenderlo después, y eso es más lento que hacerlo bien desde el principio.
Z y X son letras poco frecuentes, pero C, V, B, N y M son de todos los días, así que la fila en sí no tiene nada de rara.
Si una letra se te resiste una y otra vez, baja el ritmo solo en esa letra. Frenar la línea entera no arregla el sitio que hay que arreglar.