Las cifras están una fila más lejos que las letras, así que la mano tiene que subir un poco para llegar. Las columnas siguen siendo las mismas: cada cifra pertenece al dedo en cuya columna cae.
a s d f → 1 2 3 4
Las cifras son el sitio donde casi todo el mundo mira hacia abajo de verdad, y también el sitio donde mirar sale más caro: los ojos abandonan la pantalla y cuando vuelven ya no está el sitio.
Cuando hay muchos números seguidos, el teclado numérico aparte es más rápido. Para cifras sueltas dentro de un texto gana la fila de arriba, porque la mano no tiene que irse a ninguna parte.
El ejercicio usa las cifras sin ningún orden, para que la mano no pueda dar por hecho que la siguiente será vecina de la anterior.