Cuando dos cifras sueltas suman más de diez, la respuesta no hay que memorizarla. Pasa por el diez: completa el primer número hasta diez y súmale lo que sobra.
8 + 7 = 8 + 2 + 5 = 10 + 5 = 15
Al ocho le faltan dos para llegar a diez, así que coge dos del siete. Quedan cinco, y diez más cinco se ve sin calcular.
6 + 9 = 6 + 4 + 5 = 15
El diez es el sitio más cómodo del cálculo mental, y por eso conviene ir allí primero. Seguir sumando desde diez ya no es calcular sino leer: 10 + 3 son trece, y eso sencillamente se ve.
El primer paso es una pareja que suma diez, que es sobre lo que se apoya esta técnica. Esa página enseña las cinco parejas; aquí es donde de verdad se usan.
El mismo movimiento vale al revés para la resta: 15 − 7 es primero cinco para bajar a diez y después dos más, o sea 8. Restar contando hacia arriba hace la misma parada en diez, solo que en sentido contrario, subiendo desde el número menor.
El ejercicio pide primero la pareja y después la suma entera. Todas las tareas cruzan la decena, porque es el único sitio donde hace falta la técnica.