Ocho es dos por dos por dos, así que multiplicar por ocho son tres dobles seguidos. Doblar es la operación más fácil que hay de cabeza.
7 → 14 → 28 → 56
Toma el número, dóblalo, dóblalo otra vez y una más. 6 × 8 va 6 → 12 → 24 → 48. 9 × 8 va 9 → 18 → 36 → 72.
Por el camino salen gratis dos respuestas: el primer paso es el número por dos y el segundo es el número por cuatro. Una técnica cubre tres filas de la tabla de multiplicar.
La respuesta se puede comprobar por su última cifra. Un múltiplo de ocho acaba siempre en 8, 6, 4, 2 o 0, y la serie se repite: 8, 16, 24, 32, 40, 48, 56, 64, 72. Una última cifra impar es seguro un fallo.
Los ochos son el rincón más difícil de la tabla de multiplicar, así que este es el que vale la pena dominar. En cuanto salga con soltura, pruébalo en el juego.