Con números redondos se trabaja de cabeza mucho mejor que con números cualesquiera. Cuando un número queda cerca de uno redondo, conviene calcular con el redondo y corregir la diferencia al final.
48 + 37 = 50 + 37 − 2 = 85
Has sumado dos de más, así que al final quitas dos.
En la resta la corrección va al revés:
83 − 48 = 83 − 50 + 2 = 35
Has quitado dos de más, así que devuelves dos. Ese cambio de sentido es lo único difícil de la técnica y el único sitio donde la gente se equivoca. Al sumar se quita, al restar se devuelve. Esa regla vale cuando redondeas hacia arriba, que es el caso habitual. Si el número está por encima del redondo y redondeas hacia abajo, la corrección va al revés en las dos operaciones.
Esto no sustituye a sumar por la izquierda, lo complementa. Sumar por la izquierda es la herramienta general; redondear es para cuando un número queda justo por debajo de uno redondo: 48, 39, 197, 298.
El ejercicio mezcla a propósito sumas y restas, porque la corrección va en sentidos contrarios y ahí es donde se cuela el fallo. Cada tarea pide los dos pasos por separado.